Entrevista con Theodore Panayotou
"El norte debe pagar"
Redacción / Tierramérica
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"Los
países del Sur son los que menos han contribuido al calentamiento
global y quienes más lo han sufrido. ¿Deben ahora pagar el costo
de reducir sus emisiones en el marco del Protocolo de Kyoto, tal
como lo pide Estados Unidos?
El reconocido especialista de la Universidad de Harvard Theodore
Panayotou aborda este tema en diálogo con Tierramérica. "
CAMBRIDGE.-
Los países industrializados, a través del Protocolo de Kyoto, se
comprometieron a reducir sus emisiones de efecto invernadero a niveles
de 1990 para el período 2008-2012. Ahora, quieren que el Sur también
reduzca sus propias emisiones
Al menos esa es la condición interpuesta por Estados Unidos para
ratificar el Protocolo, y algunos países del Sur ya están diseñando
propuestas en ese sentido. ¿Están en el camino correcto? Director
de programas ambientales en el Institute for International Development
y en el Center for International Development, en la Universidad
de Harvard, Theodore Panayotou ha investigado durante los últimos
años las relaciones entre cambio climático y desarrollo. Este especialista
considera que los compromisos de Kyoto se quedaron cortos frente
a la magnitud del problema y sugiere que en la búsqueda de soluciones
prime el criterio de equidad
-Tierramérica: Aunque para muchos la variable Norte Sur está pasada
de moda, en el tema del cambio climático parece no ser así ¿Está
de acuerdo? -Panayotou: Sí, especialmente si por Sur nos referimos
a los países tropicales y por Norte, a los temperados. Y hay cuatro
claves para entender la posición actual de los países del Sur. Primero:
son quienes contribuyeron menos al problema del calentamiento global,
pues si analizamos históricamente las emisiones durante los últimos
150 años, la mayor parte de éstas provinieron del Norte. Segundo,
los países del Sur recibieron la mayor parte de los daños, y ya
lo estamos comenzando a ver, con los desastres naturales, El Niño,
etcétera
Tercero, son los menos preparados para defenderse o adaptarse al
cambio. Y cuarto, los países industrializados les piden hoy que
asuman compromisos para reducir sus emisiones en un momento de su
desarrollo en que se están moviendo de la agricultura a la era industrial,
y por tanto sus emisiones crecen
Mientras en el Norte, la tendencia es contraria, ya que se mueven
de una sociedad industrial a una de servicios, a una sociedad postindustrial
Muchos están estabilizando sus emisiones y algunos incluso las reducen
-¿Deberían o no los países del Sur asumir compromisos de reducción
de emisiones, tal como lo propone Estados Unidos? -Debo decir que
lo que los países desarrollados hicieron en Kyoto no es muy impresionante.
Fueron a Kyoto y después de mucho protestar, accedieron a firmar
lo inevitable, es decir, se comprometieron a hacer algo que ya estaba
pasando, que ya pasó, que es la reducción de las emisiones en el
Norte. Ellos ya sabían esto, fueron, firmaron y dijeron que hicieron
la gran cosa. Y ahora esperan que los países en desarrollo firmen
lo imposible. Ellos firman lo inevitable y quieren que el Sur firme
lo imposible
-¿La comunidad internacional está entonces perdiendo el tiempo tratando
de dilucidar como llegar a la "participación significativa" del
Sur en el Protocolo? -Pienso que en las condiciones actuales, los
países en desarrollo no deberían hacer nada. Pienso que Kyoto no
ayudará a controlar el cambio climático, pero tampoco se logrará
hacerlo sin la participación de los países en desarrollo
-¿Es un problema de tiempo, de decidir cuándo los países en desarrollo
pueden empezar a asumir compromisos? -No, es un problema de equidad.
Nosotros proponemos que los países desarrollados paguen a los países
del Sur por los daños que les han causado, durante el siglo y medio
en que produjeron emisiones a la atmósfera. Debería hacerse una
evaluación de cuánto daño ha producido esta concentración de gases
desde la Revolución Industrial, en América Latina, en el sudeste
asiático, en el Africa subsahariana, etcétera, y proponer una compensación.
En este sistema, se evalúa, país por país, cuál ha sido su contribución
al cambio climático global, y al mismo tiempo, en qué medida ha
sido víctima de los daños. Si la contribución es mayor al daño sufrido,
entonces paga. Si es al contrario, recibe un pago
-¿A través de qué instrumentos concretos se llevaría a cabo? -Hay
varios instrumentos. Por ejemplo, se puede otorgar a los países
en desarrollo grandes presupuestos de carbón. Es decir, si una nación
crece al cinco por ciento pero, debido al estado de su desarrollo,
produce siete por ciento de emisiones, le permites seguir con ese
siete por ciento, no lo obligas a reducirlas
Se trata de dar mucho espacio a los países del Sur, para que sigan
creciendo y, al mismo tiempo, puedan encontrar nuevas tecnologías
para ir reduciendo sus emisiones
-¿Sería popular una idea como esa en Estados Unidos? -No, nadie
quiere pagar, pero entonces los países en desarrollo no hacen nada
y fin de la historia. Pero tengo otra idea, que quizás es incluso
mejor: deberíamos estimar cuánto el mundo industrializado debe al
mundo en desarrollo y crear un Fondo Global de Cambio Climático
y poner todo el dinero de las compensaciones allí, y usarlo para
la creación de nuevas tecnologías para el Sur. Y permitir que el
Sur crezca rápido, pero con menos emisiones
¿No es utópico pensar en un sistema de compensaciones en el sistema
internacional actual? -¿Utopía? Si uno tiene una casa y su vecino
viene y la daña, él debe compensar por eso. Si él causa un daño,
yo llamo a la policía y arreglo el tema. Si hay un derrame de petróleo
de un buque japonés en aguas estadounidenses, Japón debe compensar
por los daños. Es lo mismo. (FIN)
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