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por Danielle
Knight
WASHINGTON, mar (IPS) Los sistemas
de enfriamiento utilizados por las centrales de energía nuclear
de Estados Unidos aniquilan numerosos animales, entre ellos
grandes mamíferos, cocodrilos, patos y especies en peligro
como las tortugas.
Noventa y cinco por ciento de las larvas
de peces y otros organismos acuáticos succionados por ciertos
sistemas de enfriamiento de reactores nucleares acaban quemados
y luego descargados otra vez en el mar como sedimentos muertos,
según un informe difundido a fines de mes por grupos ambientalistas.
Los organismos destruidos "no pueden
ser recuperados", dijo el informe coescrito por las organizaciones
Servicio de Información Nuclear y Recursos, el Consejo de
Comunicaciones de Seguridad Energética y Firmeza por la Verdad
Acerca de la Radiación.
El sistema de enfriamento succiona grandes
volúmenes de agua de fuentes cercanas para enfriar el reactor.
Un reactor típico de 1.000 megavatios requiere alrededor de
130.000 litros de agua por minuto, señaló el informe. Medio
centenar de reactores en todo Estados Unidos utilizan ese
sistema.
Grandes mamíferos como focas y manatíes,
además de tortugas marinas, cocodrilos y patos, también terminan
absorbidos por los sistemas de enfriamiento y perecen ahogados
o heridos, afirmó Linda Gunter, portavoz del Consejo de Comunicaciones
de Energía Segura.
"Cuando las criaturas acuáticas pasan
a traves del reactor son heridas y pulverizadas", dijo.
Más de 900 tortugas marinas son succionadas
cada año por el sistema de enfriamiento del reactor nuclear
de St. Lucie, en el estado meridional de Florida, advirtió
el informe. Los expertos atribuyen a los reactores de Millstone,
en el estado nororiental de Connecticut, la devastación de
la población de flamencos.
"Mientras los pescadores son multados
por capturas ilegales, los reactores de Millstone masacran
enormes cantidades de peces y langostas con total impunidad",
apuntó Gunter.
Noventa por ciento de la población de
abalones, una especie protegida, fue destruida por el sistema
de enfriamiento del reactor Diablo Canyon, en California,
agregó.
Después de que las criaturas acuáticas
pasan a través del reactor son descargadas de nuevo en el
agua, creando a su vez residuos que enturbian el entorno e
impiden que la luz llegue a las centrales sumergidas.
"Los detritos descargados bloquean la
luz y matan microorganismos esenciales a la cadena alimentaria",
explicó.
El informe dice que el agua utilizada
es descargada a altas temperaturas y obliga la fauna acuática
a buscar ambientes más fríos, lo cual desequilibra delicados
ecosistemas.
La industria nuclear afirma que el agua
caliente reciclada y devuelta a océanos y lagos tutela el
hábitat de mamíferos acuáticos como los manatíes, que prefieren
aguas con temperaturas más altas.
Sin embargo, según el informe, cuando
el flujo de agua caliente disminuye o se bloquea por tareas
de mantenimiento o reparaciones, muchos especímenes quedan
"congelados" y perecen por hipotermia.
La industria nuclear arguyó que los conservacionistas
exageran el impacto que los sistemas de enfriamiento tienen
sobre el ambiente acuático.
Steve Kerekes, portavoz del Instituto
de Energía Nuclear, un grupo de presión empresarial radicado
en Washington, dijo que el sector adoptó medidas para proteger
la fauna silvestre, como la instalación de filtros que evitan
la absorción de peces y otros animales acuáticos por los sistemas
de enfriamiento.
"La industria nuclear estadounidense
toma medidas extraordinarias para proteger los ecosistemas
y minimizar cualquier impacto adverso", aseguró.
Kerekes dijo que los sistemas de enfriamiento
no son empleados solo por centrales nucleares. "Esa es una
situación que puede ocurrir con cualquier instalación energética
que use vapor para accionar turbinas", acotó.
Organizaciones ambientalistas afirmaron,
no obstante, que el sector viola las leyes sobre agua potable,
que obligan a las centrales nucleares usar "la mejor tecnología
disponible" para minimizar el impacto adverso de los sistemas
de enfriamiento.
David Lochbaum, un ingeniero de la Unión
de Científicos Preocupados, dijo que 11 reactores nucleares
en el país usan un tipo diferente de sistema de enfriamiento,
consistente en una torre de refrigeración que libera el vapor
a la atmósfera y no al agua.
Esos sistemas usan 10 veces menos agua
de los océanos, lagos y ríos que los otros, más anticuados.
"El sistema de enfriamiento más viejo
tambien descarga casi 10 veces más agua a altas temperaturas
en océanos, lagos y ríos que las torres de refrigeración",
dijo Lochbaum. El sector nuclear afirma que el sistema de
torres de refrigeración es más costoso.
Paul Gunter, del Servicio de Comunicación
Nuclear, dijo que la Agencia de Protección Ambiental tambien
es responsable porque no estableció normas nacionales para
los sistemas de enfriamiento.
"Cuando afrontó la posibilidad de hacer
instalar 'los mejores niveles tecnológicos disponibles', la
agencia cedió a las presiones de la industria y dejado que
el ambiente acuático pagara el precio", dijo.
El informe tambien sostuvo que la industria
nuclear viola las leyes sobre especies en peligro, que obliga
a las agencias federales a consultar tanto al Servicio Nacional
de Pesquerías Marinas como el Servicio de Pesca y Fauna Silvestre
antes de adoptar cualquier iniciativa que las afecte.
Por ley, los reactores nucleares pueden
matar o "absorber" una limitada cantidad de vida acuática
en peligro.
Sin embargo, la Comisión Reguladora Nuclear
permitió a la industria aumentar e incluso eliminar esos límites
de "succión" sin consultar a las autoridades, según Eric Glitzenstein,
un abogado experto en protección de la fauna silvestre.
"No se debe permitir que la industria
nuclear aparezca como innocua o amigable con la fauna silvestre,
al menos hasta que el sector y los reguladores federales que
la supervisan cumplan con las leyes federales destinadas a
protegerla y conservarla", dijo Glitzenstein.
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