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El tendido eléctrico de la discordia

Por Andrés Cañizález*

En Venezuela el largo y retrasado tendido de electricidad hacia Brasil sigue sacando chispas por protestas de indígenas y ambientalistas. Defendido por el gobierno como símbolo de la integración binacional, enfrenta críticas por su impacto ecológico y por acarrear un desarrollo que amenazaría la cultura de las comunidades de la zona.

CARACAS - Un tendido de 1.500 kilómetros proyectado para llevar electricidad hasta Brasil y considerado como símbolo de la integración binacional, genera discordias en Venezuela, donde la obra ha sido retrasada por disputas que involucran reclamos de indígenas y ambientalistas.

El proyecto, cuya realización está retrasada, no logra librarse de las críticas ambientalistas, mientras una comisión parlamentaria afirma que se ignoraron leyes vigentes y que no fueron respetadas las comunidades indígenas del sudeste de Venezuela.

''Detrás del tendido viene un desarrollo que amenaza nuestra cultura'', advirtió Silviano Castro, dirigente de la etnia pemón que a fines de marzo fue golpeado por efectivos militares.

La obra nació de un acuerdo firmado en 1997 por el presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso y el entonces mandatario venezolano Rafael Caldera. Cuando Hugo Chávez asumió la presidencia de Venezuela, dos años después, confirmó el compromiso, pese a que en su campaña electoral había dicho que lo revisaría.

Comunidades indígenas de la zona del tendido eléctrico pidieron varias veces a Chávez la paralización temporal de la obra mientras se estudia su impacto ambiental y cultural.

Por su parte, la Coalición contra el Tendido Eléctrico observó que la obra atraviesa los parques nacionales de Canaima e Imataca, de la cuenca alta del río Caroní, dos territorios habitados por los indígenas pemón, akawaio y kariña, así como zonas de protección de los tepuyes, las impactantes mesetas de la Gran Sabana, al sureste de Venezuela.

Se trata de ''ecosistemas únicos en el planeta'', indicó la Coalición, en la que participan 20 organizaciones ambientalistas. El presidente venezolano afirma que los ambientalistas y los académicos manipulan la situación y que los indígenas pemones son ''objeto de extraños intereses''.

La obra, de unos 400 millones de dólares, se ha retrasado a causa de la activa oposición indígena. La subcomisión de parques de la Asamblea Nacional (parlamento) incluso comprobó que al menos 20 torres y ocho postes de transmisión fueron derribados por los pemones.

''No se ha tenido en consideración las consultas a las comunidades indígenas y no se efectuó un estudio del impacto sociocultural, tal como correspondía'', estableció esa subcomisión parlamentaria.

La Constitución de 1999 y la ley de Hábitat y Tierras de los Pueblos Indígenas indican que los territorios indígenas son recintos sagrados, y el tendido eléctrico "ha profanado un santuario y se ha violado la ley", agregó la subcomisión.

El informe de la subcomisión fue objeto de "interferencias políticas" en el parlamento por parte del oficialista Movimiento V República, aseguró Jorge Padrón, de la Unión Nacional Ecológica y Social.

A diferencia de lo ocurrido en Venezuela, del lado brasileño "se trabajó siguiendo una metodología de participación (con las comunidades locales)'', comentó a Tierramérica Enrique García, presidente de la Corporación Andina de Fomento (CAF), organismo que financió parcialmente la obra en suelo de Brasil.

"Del lado venezolano no hubo ese tipo de trabajo y hay que hacer eso. Ese trabajo es clave. Hoy no podemos iniciar ningún tipo de proyecto (de desarrollo) que no focalice estas concepciones sociales, ambientales, culturales", dijo García.

"El tendido eléctrico es un proyecto que nunca se debió haber hecho. Nunca se debió haber iniciado. Surgió para favorecer a la minería, esa es la información que tenemos los indígenas", declaró a Tierramérica la diputada Noelí Pocaterra, presidente de la Comisión de Asuntos Indígenas del parlamento.

"Los indígenas desde el principio no estuvieron de acuerdo con este proyecto", destacó Pocaterra.

"Nos preocupa lo que viene detrás del tendido. ¿Quién puede garantizar que detrás de ese tendido no vengan industrias, invasores, mineros, que afecten la vida natural y la vida de los indígenas?", se preguntó la parlamentaria.

* El autor es corresponsal de IPS.


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Enlaces Externos

Mapa y explicación del tendido eléctrico en Venezuela

Amigos de la Gran Sabana: Campaña contra las torres eléctricas

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