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Un Protocolo de Kyoto con o sin Bush

Por Danielle Knight*

Después que el presidente estadounidense se negó a apoyar el tratado para combatir el problema del calentamiento mundial, sus promotores apuestan a obtener el respaldo de Rusia y Japón: la firma de estos países garantizaría el 55 por ciento necesario para la ratificación.

WASHINGTON.- Los promotores del Protocolo de Kyoto sobre Cambio Climático apuestan a obtener el apoyo de Japón y Rusia tras la negativa del presidente estadounidense George W. Bush a impulsar su ratificación legislativa.

El objetivo de la Unión Europea (UE) es promover el protocolo con o sin Estados Unidos, confirmó el ministro de Energía y Ambiente de Dinamarca, Svend Auken.

"Una de las principales tareas que tenemos por delante es incorporar a Japón", dijo Auken, al participar el 14 de junio en una reunión con autoridades del Banco Mundial en Washington.

El Protocolo de Kyoto obliga a los países industrializados a reducir la emisión de los gases que causan el calentamiento del planeta al menos cinco por ciento por debajo de los volúmenes de 1990.

Los grupos ambientalistas recibieron con agrado las declaraciones del ministro danés.
"Poner el futuro del clima mundial en manos del presidente Bush es un negocio demasiado arriesgado como para considerarlo", comentó la directora de campaña sobre cambio climático del Fondo Mundial para la Vida Silvestre, Jennifer Morgan.

El Protocolo de Kyoto "no carece de sentido sin Estados Unidos, pues se trata apenas del primer paso", opinó el primer ministro de Suecia, Goran Persson, luego de la reunión entre Bush y los líderes de la UE, el 14.

"Tenemos que seguir adelante, más allá de Kyoto. Si vacilamos en este momento sobre el protocolo, volveremos al principio una y otra vez", añadió Persson.

Estados Unidos, que rechaza el carácter obligatorio del protocolo, es responsable de 25 por ciento de la emisión mundial de gases de efecto invernadero.

La mayoría de los científicos coinciden en que gases como el dióxido de carbono, el metano y otros capturan el calor de los rayos solares y producen un "efecto invernadero", que está distorsionando el clima del planeta.

La atención europea se vuelve hacia Japón y Rusia, cuya participación es considerada esencial. Japón manifestó su intención de ratificar el tratado, mientras que Rusia asegura que lo está considerando.
Sin embargo, autoridades y ambientalistas señalaron que, con Estados Unidos fuera del acuerdo, siempre hay posibilidades de que Tokio y Moscú intenten acomodar el tratado para lograr un consenso con Washington.

Para que el protocolo se convierta en ley internacional debe ser ratificado por 55 países partes de la Convención Marco sobre Cambio Climático que sumen al menos 55 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono registradas en 1990.

Si Rusia lo ratifica, como lo harán Estonia, Lituania, Noruega, Suiza, los 15 países de la UE y muchos países en desarrollo, se llegaría a 49,7 por ciento. Con la firma de Japón se alcanzaría 58,25 por ciento y el tratado entraría en vigor.

Bush calificó al tratado de "carente de solidez científica", y afirmó que Estados Unidos realizará nuevos estudios, lo cual es visto por los ambientalistas como un intento de bloquear el protocolo hasta que pueda ser adaptado a los intereses de la industria estadounidense.

Eso podría ocurrir aún. La pregunta clave, según la ambientalista Jennifer Morgan, es si el gobierno de Bush permitirá que el acuerdo sea ratificado u obstaculizará todos los intentos.

Las señales de Europa no son muy conciliadoras con Washington. La UE se comprometió a terminar el proceso de ratificación en 2002.

El presidente de la Comisión Europea, órgano ejecutivo de la UE, Romano Prodi, dijo que cada nación del grupo ratificará el tratado y aseguró que el "proceso comenzará pronto".

Autoridades de la UE negaron que las conversaciones estuvieran suspendidas, como había sugerido Estados Unidos, y agregaron que el tratado estará listo para la próxima conferencia de las partes, a realizarse entre el 16 y el 27 de julio en la ciudad alemana de Bonn.

Sin embargo, incluso si el tratado fuera aprobado, su aplicación sería todo un desafío, considerando que 40 por ciento del mundo industrializado no lo aplicaría, advirtió Auken, el ministro danés.

Bush sostiene que el protocolo perjudicaría a la economía de su país al obligarlo a reducir el uso de combustibles fósiles, mientras no establece limitaciones similares a países en desarrollo como China e India.

Auken contestó que la experiencia danesa demostró que es posible preservar la economía mientras se reduce la emisión de gases. Varios programas del gobierno danés estimularon la inversión y la investigación sobre energía renovable en los últimos años.

Dinamarca se hizo menos dependiente de los combustibles fósiles, en su mayoría importados, y creó unos 15 mil empleos en la industria de la energía eólica. La energía procedente de fuentes renovables aumentó en Dinamarca de cuatro por ciento del total en 1993 a 16 por ciento en la actualidad, explicó el ministro.

Bush sostuvo que China, con su gran población y sus enormes reservas de carbón, superaría a Estados Unidos en los primeros años de este siglo como principal fuente de gases invernadero.

Sin embargo, datos compilados por el Departamento de Energía estadounidense indican que decayó la producción anual china de dióxido de carbono en los últimos cuatro años de crecimiento económico, mientras que aumentó en Estados Unidos.

China lanzó en 1996 una campaña para modernizar sus sistemas industriales de combustión a carbón, la principal fuente de carbono. La industria china emite unos 715 millones de toneladas de dióxido de carbono por año, pero mediante este plan se llegará a 181 millones de toneladas.

* La autora es corresponsal de IPS.

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Enlaces Externos

Mapa de la emisión de gases de invernadero

Efecto de Invernadero y cambio climático en Unep.net

Convención sobre Cambio Climático - Sitio oficial

Protocolo de Kyoto

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