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Bioterrorismo enciende alarmas en América Latina |
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Por Diego Cevallos*
La mayoría de gobiernos, excepto Cuba, reconoce que la posibilidad de sufrir un ataque biológico o químico es remota, pero aún así toma en serio la amenaza. ¿Está la región preparada para enfrentar una emergencia de este tipo?
MEXICO.- La paranoia bioterrorista se apoderó de América Latina esta semana, donde la mayoría de gobiernos adoptó medidas de precaución, pese a que varios sucesos relacionados con el ántrax no pasaron de ser bromas de mal gusto.
La mayoría de gobiernos, excepto Cuba, reconoce que la posibilidad de sufrir un ataque biológico o químico es remota, pero toma en serio la amenaza. Sin embargo, ninguno está realmente preparado para enfrentar esa contingencia, según datos estadísticos y expertos.
Argentina, Brasil, Chile, México y Venezuela pusieron en marcha medidas especiales y encendieron alarmas ante la detección de cartas y paquetes que se sospechó podrían contener ántrax, una bacteria potencialmente letal, al ser ingerida o inhalada.
En Argentina, un extraño polvo blanco se detectó en sobres de la papelería usada en las elecciones legislativas del domingo 14.
En Brasil, un avión con destino a Alemania fue detenido, pues se encontró polvo blanco en su interior y en la embajada de Estados Unidos en ese país se reportó la recepción de un sobre sospechoso.
Los trabajadores de un observatorio astronómico en Chile que tiene sociedad con instituciones científicas de Estados Unidos recibieron una carta también con polvo blanco bajo la leyenda: “Djihad” (guerra santa). Los análisis demostraron que era una broma.
Donde más sobres sospechosos se reportaron fue en México. Allí, las autoridades recogieron más de 700 cartas para su análisis, y hasta ahora no se ha encontrado ántrax u otro agente peligroso.
Las falsas alarmas no disiparon, sin embargo, los temores y los países tomaron el tema en serio.
El ministerio de Salud argentino exhortó a la población que al abrir sobres sospechosos use guantes y mascarillas y que los mantenga en posición vertical.
En Brasil, el ministerio de Salud, autoridades fiscales, policiales y las administraciones de los aeropuertos dispusieron controles extraordinarios para hacer frente a lo que llamaron “terrorismo bacteriológico” e indicaron que tienen fármacos para tratar a 7 mil 500 personas con ántrax.
En Chile, donde se registraron 10 casos de ántrax cutáneo entre 1998 y 2000, el gobierno activó una “red contra el bioterrorismo” que coordina servicios de salud públicos y privados y la dotó de un “arsenal farmacológico” para atender los casos que se presenten.
Entretanto en México, el debate sobre el tema ha sido amplio y el gobierno creó una comisión especial para investigar y prevenir posibles ataques. Además, las autoridades de salud otorgaron a 113 hospitales el encargo de ser “centinelas” para detectar casos de ántrax.
Venezuela no se quedó atrás. La Dirección de Epidemiología distribuyó entre médicos y científicos información sobre ántrax y otras infecciones bacterianas que podrían ser consecuencia de ataques terroristas.
Cuba denunció por su parte que los ataques con bacterias y agentes químicos son parte de una estrategia que ha usado históricamente el gobierno de Washington para intentar derrocar a su régimen socialista.
El gobierno de ese país sostiene que las presuntas agresiones le causaron en los últimos años epidemias de dengue hemorrágico, conjuntivitis hemorrágica y un brote de shigella.
También culpa a Estados Unidos de la introducción de plagas como la roya de la caña de azúcar, el moho azul del tabaco, el minador de los cítricos, la broca del café y la fiebre porcina africana.
Los gobiernos deben prepararse ante la posibilidad de un ataque químico o bacteriológico, que podría concentrarse en agentes como ántrax, viruela, botulismo y peste, advirtió hace poco la Organización Mundial de la Salud.
Tras reforzar su sistema mundial de alerta ante brotes epidémicos, el organismo precisó que la mejor arma contra un ataque es tener un adecuado sistema de salud pública, materia en la que América Latina no exhibe las mejores notas.
En Estados Unidos, principal blanco de las agresiones con agentes químicos o bacteriológicos y donde las autoridades reconocen no estar completamente preparadas para enfrentar el problema, la totalidad de la población tiene acceso a servicios de saneamiento adecuados.
En América Latina esa cobertura es de sólo de 77,6 por ciento, según indica el último informe sobre desarrollo humanos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
En cuanto al acceso de la población a medicamentos esenciales, el promedio en la región es de 69 por ciento frente a 99 por ciento de Estados Unidos.
En materia de médicos, por cada 100 mil habitantes de la región hay un promedio de 137, mientras en el país del norte la cifra es de 279.
Las diferencias son aún más grandes en el rubro del gasto per cápita en salud: en América Latina el monto promedio es de 349 dólares, menos de la décima parte de los 4 mil 180 dólares de Estados Unidos.
“Definitivamente no estamos preparados para enfrentar el bioterrorismo. Tenemos que admitir que no hay ni esquemas nacionales, ni ensayos ni previsiones”, dijo a Tierramérica Laura Chinchilla, ex ministra de Seguridad de Costa Rica y experta en el tema, al referirse a la región de América Central.
“Si Estados Unidos ha reconocido que no estaba completamente preparado, mucho menos una región como América Central”, declaró Chinchilla.
En Argentina, el gobierno redujo a cero el presupuesto del Instituto Malbran, encargado de guardar cepas de ántrax y hacer estudios sobre esa bacteria y otras, tras lo cual quedó sin posibilidades de desarrollar su trabajo. La crisis de esa institución es tal que denunció no estar en condiciones de contribuir a la cura de 13 mil infectados con tuberculosis.
“Ningún país está preparado para resistir una guerra químico-bacteriológica”, aseguró Gustavo Ramírez, médico del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Chile y Venezuela recibieron pedidos de Estados Unidos para ayudarlo a enfrentar el bioterrorismo. El primero con la entrega de máscaras especiales y el segundo con vacunas contra la viruela.
No hay que aterrorizarse, los países de América Latina no están en la ruta del terrorismo, coinciden en señalar los gobiernos de la región.
Ananías Escalante, del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, dijo que son remotas las posibilidades de una agresión biológica contra su país, pero advirtió que debe prepararse para que no haya una repuesta tardía como sucedió en el pasado con epidemias de dengue, cólera y encefalitis equina.
La población debe estar tranquila, pero atenta, declaró por su parte Jeanette Vega, directora del Instituto de Salud Pública de Chile.
Para el ministro de salud de Brasil, José Serra, no hay ninguna razón para que exista un clima de terror.
No obstante esas declaraciones, la zona vive en la paranoia y los casos de cartas que traen extraños polvos se siguen multiplicando.
* El autor es corresponsal de IPS. Colaboraron las corresponsalías de Argentina, Brasil, Costa Rica, Chile, Cuba y Venezuela
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