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La biodiversidad
La diversidad biológica,
también conocida como biodiversidad, es la mayor riqueza
del planeta. Hace miles de millones de años comenzó
un proceso evolutivo generador de la variedad de la vida en la Tierra,
cuya conservación constituye uno de los mayores desafíos
de la humanidad.
Los gobernantes del mundo fueron convocados
a esforzarse por neutralizar esa amenaza a través de un Convenio
sobre Diversidad Biológica redactado en 1992. Pero el
logro de las metas trazadas allí es aún una asignatura
pendiente. Incluso, países como Estados Unidos o Afganistán
no lo han ratificado, según información disponible
en Internet.
El sitio web del Secretariado
de este convenio entrega información fundamental para entender
la biodiversidad: "la diversidad biológica que observamos
hoy es el fruto de miles de millones de años de evolución,
moldeada por procesos naturales y, cada vez más, por la influencia
del ser humano".
La variedad de la naturaleza está expresada
hoy en la existencia de 1,75 millones de especies clasificadas.
Sin embargo, los expertos piensan que puede haber unos 13 millones
de especies y hay quienes estiman que el número podría
elevarse a 100 millones.
Organizaciones como la Fundación
All Species buscan identificar a todas esas especies. Es un
reto importante, si se considera que el ritmo de clasificación
actual es de 15.000 al año.
Para la diversidad biológica todo empezó a cambiar
radicalmente hace 10.000 años, con el comienzo de la agricultura
humana. Y se aceleró desde hace tres siglos, con los procesos
industriales. La extinción de especies, un proceso natural,
se aceleró entre 1.000 y 10.000 veces.
La Unión Internacional para la Conservación
de la Naturaleza, IUCN, publica un Libro
Rojo que en su última versión a finales de 2001
destacó que en la actualidad hay 11.046 especies en peligro
de extinción.
A nivel internacional existen numerosas iniciativas
para combatir el deterioro de la biodiversidad biológica,
lo que se refleja en Internet en la gran
cantidad de sitios web sobre el tema. El Programa de Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) auspicia tanto un programa
de vigilancia de la conservación, WCDC,
como una convención contra el comercio de especies protegidas,
CITES.
E instituciones como el Instituto
de Recursos Mundiales presentan evaluaciones periódicas
sobre la situación de los seres vivos en el planeta.
Pero el camino por recorrer en la conservación
de la biodiversidad aún es largo. Hay que considerar que
la variedad de la vida, tal como lo dice la Comisión
mexicana sobre biodiversidad, abarca toda la escala de organización
de los seres, incluidos los humanos: genes, especies y ecosistemas.
PNUMA:
Secretariado del Convenio sobre la diversidad biológica:
Secretariado (en español)
Convenio
sobre la Diversidad Biológica (en español)
Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza IUCN:
El Libro Rojo (en inglés)
Instituto
de Recursos Mundiales (en español)
Portal: Biblioteca
virtual de ecología y biodiversidad (en inglés)
PNUMA:
Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas
de Fauna y Flora Silvestres, CITES (en español)
PNUMA:
Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación, WCMC
(en inglés)
Fundación
All Species: busca clasificar todas las especies (en inglés)
Comisión
de biodiversidad de México (en español)
Yahoo!:
directorio sobre biodiversidad
La luna
La luna suele ser
calificada como un satélite natural de la Tierra, ya que
parece condenada a girar en torno a nuestro planeta. Ese vínculo
genera una fuerza importante, cuyo efecto más visible sobre
nuestra realidad son las mareas.
Pero además de influenciar el nivel
de las aguas, un hecho que tiene consecuencias económicas,
sociales y ambientales, la luna siempre ha fascinado a los humanos,
quienes desde un pasado remoto la incorporaron a sus mitologías,
religiones y estudios. Después de todo, está siempre
allí.
La luna ha servido, por ejemplo, para elaborar
calendarios
que permitieron controlar el tiempo en la antigüedad.
La
luna está ubicada a 384.000 kilómetros de distancia,
y tiene un diámetro de 3.476 kilómetros. Como se sabe,
su geografía es accidentada, y está salpicada de cráteres
causados por impactos de meteoritos. El más grande, que es
el Newton, tiene 113 kilómetros de diámetro.
Los orígenes de la luna aún son
un misterio, aunque existen varias teorías. Una de ellas
plantea la posibilidad de que un impacto de un cuerpo espacial contra
la Tierra haya producido una evacuación de material en cantidad
suficiente como para formar la luna. En todo caso, habría
ocurrido hace unos 4.000.000.000 de años.
Debido a que tiene un tamaño menor al
de la Tierra, ejerce una gravedad reducida sobre los cuerpos en
su superficie. Una persona puede sentir que pesa seis veces menos.
Y un salto de un metro en la tierra equivale a 5,5 metros en la
luna.
Esa realidad ya ha sido comprobada en terreno,
pues la fascinación por la luna, que por su cercanía
ha sido vista como la puerta de salida hacia el espacio, impulso
a las grandes potencias a crear la tecnología para enviar
humanos hasta superficie. Eso se
concretó en 1969. Pero la última
misión fue en los años 70, y desde entonces no
ha habido más visitas.
Internet tiene gran cantidad de recursos
sobre la luna. Los que explican su naturaleza y sus peculiaridades,
como su participación en los eclipses, los que recorren sus
principales características, y los que invitan a navegar
en busca de mayores
conocimientos sobre el tema.
NASA:
la página de la luna
Portal: Moonpeople,
una introducción a la luna (en inglés)
Los
nueve planetas: la luna (en español)
Apolo
11: llegada a la luna, 20 de julio de 1969 (en inglés)
La
luna: características, historia... (en español)
Misiones
Apolo (en español)
La
luna, preguntas y respuestas (en español)
Astronomía
moderna: la luna (en español)
Los
eclipses (en italiano)
Calendario
lunar
Financiar el desarrollo
La movilización de recursos para financiar
al desarrollo es un reto apremiante para un mundo donde 1.200 millones
de personas están condenadas a la extrema pobreza. Y además
es la clave para lograr la sustentabilidad ambiental de nuestro
planeta.
Los países del
mundo se movilizaron en marzo de 2002 hasta la ciudad mexicana de
Monterrey para participar en una Conferencia
Internacional sobre Financiación al Desarrollo, y deberán
volver a abordar este mismo tema durante la Cumbre
Mundial sobre Desarrollo Sustentable en Sudáfrica a fines
de agosto.
La
conexión entre los dos encuentros es importante, porque
en Sudáfrica se revisarán los compromisos adquiridos
durante la "Cumbre de la Tierra" realizada en Río
de Janeiro en 1992. En esa oportunidad los gobiernos del mundo emitieron
un documento conocido como Agenda
21 o Programa 21, en el cual entre otras cosas se detallan los
costos del desarrollo sustentable: 600.000 millones de dólares
anuales.
Un
documento del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD)
y de la Comisión Económica para América Latina
y el Caribe (CEPAL), presentado en octubre como preparación
para la reunión sudafricana, conocida como "Río
+ 10", destacó que los objetivos de financiamiento al
desarrollo no se han cumplido.
Uno de ellos era el de
lograr que los países industrializados aportaran unos 125.000
millones de dólares anuales en cooperación al desarrollo,
equivalente a 0,7 por ciento de sus productos nacionales (PIB).
La meta no se alcanzó, y en el 2000 la cooperación
rondaba el 0,22.
Como quedó demostrado
en Monterrey, hay visiones divergentes sobre la cooperación
al desarrollo. En la reunión mexicana la ONU destacó
que en este momento sería necesario aportar unos 50.000 millones
de dólares anuales para combatir la pobreza, por debajo de
las metas del Programa 21, pero aún así un inmenso
desafío.
Un Grupo
de Alto Nivel sobre Financiación al Desarrollo llamado
por la ONU para preparar un estudio previo a la reunión de
Monterrey, advirtió que si no se llega a compromisos concretos
no se cumplirán las metas trazadas por la Declaración
del Milenio, presentadas a los países al comienzo de
este siglo.
Esas metas incluyen disminuir a la mitad el número de personas
en extrema pobreza para el 2015. Y eso implicaría también
cambiar la situación de un mundo polarizado donde 80 por
ciento de toda la población vive con 20 por ciento de los
recursos.
Un amplio despliegue de
información sobre estos temas disponible en Internet detalla
también otros desafíos relacionados con la movilización
de recursos para el desarrollo, para comenzar la voluntad de los
propios países en desarrollo por planificar en forma más
eficientes sus políticas económicas y financieras.
Los países en desarrollo
deberán preocuparse por invertir sus propios recursos nacionales.
Las naciones del mundo también han sido exhortadas a buscar
alivios para los problemas de deuda externa que absorben grandes
cantidades de recursos, a estimular los flujos de inversión
privada y a mejorar el acceso a los mercados por parte de los países
en desarrollo. Uno de los objetivos del desarrollo debe ser una
mundialización (globalización) más equitativa,
dicen los documentos que sustentan estas conferencias.
Conferencia
Internacional sobre la Financiación al Desarrollo
Foro
Global, la sociedad civil frente a la conferencia
Kofi
Annan: lo que se necesita para el desarrollo (en inglés)
Grupo
de Alto Nivel sobre la Financiación al Desarrollo
Agenda
21
PNUD:
Financiación para el desarrollo
CEPAL/PNUD:
Financiamiento al desarrollo sostenible
Declaración
del milenio: Nosotros los pueblos
Cumbre
de Johannesburgo: Río + 10
Tierramérica:
la ruta de México a Sudáfrica
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