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La energía solar aún nos puede sorprender |
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Por Mark Sommer *
El
uso de paneles solares está rezagado, pero en menos de una década,
una nueva tecnología podría catapultarlo.
ARKATA, CALIFORNIA, 11 sep (Tierramérica).-
Después de décadas de un frustrante y lento crecimiento, los altos
precios de la energía están apresurando el tan anunciado renacimiento
solar.
Aunque todavía están rezagadas por el rápido ascenso de la energía
eólica, las tecnologías solares basadas en la utilización de siliconas
finalmente se están volviendo suficientemente eficientes como para
ser competitivas ante las fuentes convencionales de energía.
La demanda de la silicona sofisticada, que es el componente central
de los paneles solares y sólo se fabrica en cinco plantas en todo
el mundo, ha crecido tan
rápidamente que ahora hay un retraso de dos años en la cadena de
suministros.
Pero el potencial total de la fuente de energía más abundante y
renovable del mundo no se aprovechará hasta que se invente una nueva
tecnología no basada en la silicona. Los expertos en energía solar
dicen que es sólo una cuestión de tiempo: quizás entre cinco y diez
años.
Entretanto, la tecnología de silicona crece. Hace 25 años, la fabricación
de paneles solares era una industria casera, basada en micro experimentos
efectuados por unas pocas compañías petroleras estadounidenses (Arco
y Exxon entre ellas). Ahora, los paneles tienen un tamaño tres veces
mayor, son dos veces más eficientes y cuestan un cuarto del precio
que tenían en los años 70.
La eficiencia en su manufactura continúa en alza, mientras que los
usuarios individuales han sido superados por las instalaciones en
instituciones y grandes empresas.
Por ejemplo, WalMart, el mayor minorista estadounidense, está usando
paneles solares en muchos de sus supermercados, mientras otro, Costco,
vende e instala equipos solares para propietarios de viviendas.
Dado que la energía solar depende de que brille el sol, uno bien
podría suponer que las regiones con climas soleados tienen la primacía
mundial en el desarrollo de esta industria. Pero después de un liderazgo
inicial en materia tecnológica en los años 70 y 80, Estados Unidos
cedió el primer lugar en la fabricación de paneles solares a Alemania
y Japón, un desacierto estratégico que podría resultar muy costoso
a largo plazo.
Los expertos de la industria solar predicen que continuarán mejoramientos
en el rendimiento de los paneles, pero la verdadera ruptura hacia
un uso extendido a escala mundial se derivará, como dijimos, de
una nueva tecnología no basada en la silicona.
En una época de declinación permanente del petróleo, si la industria
fotovoltaica mantiene un crecimiento promedio anual de 50 por ciento
o más durante las próximas dos décadas, podrá llegar a representar
un 20 por ciento en el presupuesto energético global.
Ésta es una ambiciosa e incluso improbable tasa de crecimiento,
pero también presume que no habrá significativos avances tecnológicos
en la fabricación de paneles solares. Y dado que la necesidad es
la madre de las invenciones, la energía solar bien podría sorprendernos
aún.
* Analista estadounidense, director del
programa radial internacional A World of Possibilities. Derechos
reservados IPS. |