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Entrevista: César Gaviria


‘Más valores compartidos’

CÉSAR GAVIRIA, Secretario General de la Oea, analiza en diálogo con Tierramérica las relaciones Norte-Sur en el continente.

Al nivel de la ciudadanía hay la sensación de que llegamos al fin del milenio con una carencia de rumbo en la política. ¿Nos hace falta mayor liderazgo?

"No creo que ése sea el problema. Lo que sucede es que los ajustes que nuestras sociedades tuvieron que hacer para amoldarse al proceso de globalización crean mucha incertidumbre y eso produce la sensación de que no hay liderazgo. Este proceso de ajuste ha sido muy traumático en lo económico, en lo político y en lo cultural. La crisis de la deuda y de todo nuestro modelo de desarrollo en los años 80 generó un cambio de política económica muy necesario, pero que, al mismo tiempo, debilitó muchísimo al Estado y que, en algunos casos, no ha ido aparejado con una buena política social. Eso lo resienten los ciudadanos que perdieron mucho ingreso per cápita, que están fatigados de oír hablar sólo de ajuste económico, que esperan un Estado capaz de resolver sus necesidades básicas, más allá de que administre eficientemente los ajustes económicos. El péndulo está regresando a temas que fueron esenciales hace dos o tres décadas, en cuya solución el Estado aún tiene un rol principalísimo. Yo creo, además, que hay grandes anhelos de participación política a todo lo ancho de América. Y que hoy, en medio de la incertidumbre, a veces es difícil justificar el papel de nuestros dirigentes. Pero muchos han liderado profundas transformaciones económicas y políticas, y es probable que la historia sea más benigna con ellos de lo que podamos ser hoy".

¿Cómo cree que nuestras instituciones internacionales –entre ellas la Organización de Estados Americanos (Oea)– llegan al 2000?

"Nuestras instituciones tuvieron el mismo anquilosamiento que trajo la Guerra Fría y apenas están despertando de ese largo período. Pero no creo que el multilateralismo esté en crisis. Pueden estar en crisis las instituciones –que deben moverse hacia los nuevos temas de la agenda mundial–, pero hacia el futuro, por la mayor integración y la mayor globalización, habrá más sistema multilateral y no menos".

¿Cuáles son los ejes de renovación del multilateralismo?

"Los grandes temas son medio ambiente y comercio, en los que tradicionalmente el sistema multilateral nunca fue muy fuerte. Debemos pensar en los problemas colectivos que hay que atender hacia una mayor integración y un comercio global con mejores reglas, con mecanismos de solución de controversias más claros o, en el terreno ambiental, con instrumentos concretos para cumplir los compromisos de la Cumbre de Río".

El multilateralismo implica, sobre todo, la equidad, la cooperación. ¿Cómo ve el futuro de nuestra relación con América del Norte?

"Esa relación siempre será compleja y difícil, pero la única manera de atenderla es fortaleciendo el sistema multilateral. Para enfrentar las tentaciones de unilateralismo debemos propiciar las condiciones para que haya más consensos, para que los conflictos en el entorno internacional se resuelvan mediante reglas previamente establecidas y no por vías de hecho o por actos unilaterales".

¿Cuáles son los puntos de encuentro entre las dos Américas , la del Norte y la del Sur?

"El mayor punto de encuentro –a pesar de las divergencias culturales, idiomáticas o de otra naturaleza– es que hoy, al finalizar la Guerra Fría, tenemos más valores compartidos en lo económico, lo político y lo social. Hoy hablamos el mismo idioma: cuando nos referimos al libre comercio entendemos lo mismo, cuando hablamos de democracia o de los derechos humanos, también. Que hoy existan más valores compartidos hace la gran diferencia con el pasado".

Se plantea hoy un nuevo hombre más allá del 2000, uno que mire a la Tierra de otra manera...

"Eso es así, pero en términos más prácticos, se trata de buscar cómo hacer que el desarrollo económico sea compatible con la protección del medio ambiente. Debemos hacer operativo este concepto, hay que buscar la forma de tomar acciones que nos conduzcan a él. Hay una agenda que se aprobó en Río de Janeiro, pero que no es suficientemente precisa para hablar de que tenemos un plan de acción hacia el desarrollo sostenible".

¿Cómo imagina el continente americano de aquí a dos décadas?

"Es difícil hacer una afirmación categórica, depende de lo que se haga en los próximos 20 años. No suelo pensar en términos apocalípticos, sin embargo, si en las dos décadas futuras adoptamos un patrón de crecimiento depredador, es probable que vivamos un período de notable deterioro ambiental. Pero si establecemos un patrón protector, es posible empezar a revertir esa tendencia negativa".

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