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Tecnología controla daños Amazonía bajo satélite La tecnología satelital permite en la actualidad rastrear las actividades clandestinas que los hombres realizan en las profundidades de la selva. Ahora es posible llegar a los lugares más recónditos de la Amazonía, donde no suele regir el vigor de la ley, a través de radares y sensores aerotransportados que, comunicados con un satélite, ofrecen nítidas imágenes sobre los daños que inflingimos a la naturaleza. En Brasil, el equilibrio ecodinámico del bosque tropical está amenazado por varias actividades provocadas mayormente por humanos, entre ellas tres principales: el desmate, los incendios forestales y las quemas. Todo esto puede monitorearse a través de la tecnología satelital y la posterior verificación en el campo. Y esto es precisamente lo que el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) quiere hacer a través de un proyecto de monitoreo remoto, en el marco del Programa Piloto para la Protección de los Bosques Tropicales de Brasil. El desmate, los incendios y la quema El desmate ocurre generalmente en las áreas marginales de las carreteras, en las orillas de los ríos e igarapés (canales por donde sólo pueden pasar embarcaciones pequeñas), en el entorno de las ciudades y poblados, así como en proyectos de asentamientos, agrícolas y administrativos. La gran mayoría de éstos incluye actividades ilegales y clandestinas.
Las quemas son, en general, resultado del proceso tradicional de eliminación de biomasa, en áreas deforestadas o desmatadas, y preparan la tierra para la formación de pastos y áreas de cultivo. Son utilizadas también para la eliminación de plagas en los pastizales. A veces son accidentales, a veces criminales. Las quemas se presentan frecuentemente en los períodos más secos y de preparación de la tierra, en las áreas agrícolas ya instaladas, las áreas de expansión de la frontera agrícola y a lo largo de las carreteras o de las vías de acceso local. El fuego como recurso de preparación del suelo para el plantío o la formación de pastizales es usado generalmente de forma aleatoria y sin ningún mecanismo de control, ocasionando incendios accidentales. Estas tres actividades tienen efectos devastadores: el empobrecimiento de la biodiversidad local, los daños a la fauna amenazada, el incremento en la concentración de gases (sobre todo del bióxido de carbono), la reducción del ciclo del agua, la extensión del período de seca, la degradación del suelo y los procesos locales de desertificación. Un modelo Con un presupuesto inicial de 17 millones de dólares por donante, el proyecto de monitoreo del IBAMA busca contribuir a la reducción de las tasas actuales de desmate, incendios y quemas en áreas piloto de la Amazonía. Está diseñado para abordar las causas, procesos y consecuencias de dichos fenómenos, a través del monitoreo y control, así como de la puesta en prática de tecnologías de combate del fuego y del uso sostenible del bosque. Y su enfoque es amplio: apunta a definir y desarrollar un sistema operacional permanente para la acción integrada de diferentes instituciones federales, estatales, municipales y privadas, administrado a través de comités regionales y locales. El IBAMA deberá probar el uso de Aeronaves de Piloteo Remoto (APR), capaces de transportar cámaras visibles y radar. Esas aeronaves poseen autonomía de hasta 40 horas de vuelo, pueden operar en altitutes de 25 mil a 40 mil pies, siendo controladas en un radio de mil a 3 mil kilómetros. Esta tecnología puede reducir el costo de la fiscalización, además de disminuir el riesgo de accidentes. En el futuro, es posible la aplicación de un tipo de proyecto como este en el resto de América del Sur. Un sistema único e integrado de monitoreo y control de desmates y quemas permite diagnósticos precisos para la formulación de políticas públicas integradas de protección a los bosques tropicales y demás recursos naturales. Con ello se promueve la compatibilización de metodologías y la uniformidad de bancos de datos, facilitando los flujos de información entre las diversas agencias responsables del monitoreo y control ambiental en todos los países involucrados.
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