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| Conferencia de Buenos Aires Nuevas reglas de juego (continuación) Por Michael Zammit Cutajar
El objetivo del Protocolo de Kioto se aplica sólo al mundo industrializado. Pero el gobierno anfitrión de Argentina ha solicitado que se incluya en la agenda de la COP4 un punto sobre compromisos voluntarios por parte de los países en desarrollo. Es probable que este asunto y el problemas más amplio de la ecolución de los copromisos den el futuro generen los más intensos debates de la reunión: muchos países en desarrollo se resisten a adquirir compromisos formales, aun cuando fueran voluntarios, que puedan poner un límite máximo a las emisiones, que son todavía muy bajas comparadas con las de los países desarrollados. Pero aunque el mundo en desarrollo no está sujeto a ningún programa específico, se espera que tome ciertas medidas bajo la Convención. Muchos países en desarrollo ya están haciéndolo, sobre todo el área energética. Por ejemplo, de1992 a 1996, India aumentó su capacidad de generación de energía eólica de 39 MW a 820MW. Brasil otorga subsidio para el programa de combustible ethanol con base en la caña de azúcar, lo cual le ha permitido desplazar la mitad de la gasolina utilizada en los automóviles del país.
En manos de todos Limitar la tasa de crecimiento de las emisiones requerirá de la participación de todos los sectores de la sociedad civil y no sólo de los gobiernos. Para comenzar, casi todos los sectores comerciales tienen interés en comprometerse. Las corporaciones deberían responder mediante la inversión en productos y servicios amigables con el clima, sobre todo las que se dedican a servicios energéticos y transporte vehicular. Mientras tanto, muchas autoridades locales ya han adoptado políticas sobre cambio climático todavía más ambiciosas que las de sus gobiernos. El poder local es fundamental debido a su manejo de los recursos energéticos, el transporte y otras actividades productoras de emisiones en el sector público. Las escuelas, los medios de comunicación, las familias y los consumidores también desempeñan un papel crucial. Todos emitimos gases de invernadero en nuestras actividades cotidianas y el efecto acumulativo de los cambios menores puede ser enorme. Si amplios segmentos de la sociedad hacen estos cambios, todos los países podrán realizar una pronta transición hacia sociedades con mayor eficiencia energética, tecnológicamente innovadoras y ambientalmente sostenibles. *El autor es secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático. Próximo
artículo: Ecómetro>
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