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Análisis Cuestión de equidad Por Jacques Chonchol Para encarar la inseguridad alimentaria que afecta a gran parte de América Latina, la política económica en boga propone que los países produzcan más o que aumenten las exprotaciones de los productos en que son más competitivos. Así, con las ganancias generadas, se pueden importar alimentos que otras naciones elaboran a más bajo costo. Según esta perspectiva, la eficiencia productiva y la liberalización de los mercados nos permitirán cubrir las necesidades alimenticias de todos los seres humanos. Esta visión es de un simplismo abismal. En una economía de mercado, los ingresos nos dan acceso a lo que requerimos para vivir. Pero para cubrir nuestras necesidades, es básico un empleo apropiado y rentable. En la realidad, sin embargo, buena parte de la población latinoamericana carece de trabajo, se encuentra subocupada o tiene empleos precarios. La pobreza es, de esta manera, la causa del hambre y la insatisfacción alimentaria. Hoy, la región produce más alimentos de los necesarios para satisfacer a toda su población. Sin embargo, cerca de la mitad de los latinoamericanos tienen una dieta desequilibrada e insuficiente. ¿Por qué? Porque los ingresos no están bien distribuidos y la pobreza es muy aguda. Para lograr la seguridad alimentaria, producir más no basta. Debemos organizar nuestras economías buscando que todos tengan trabajos apropiados e ingresos suficientes. Pero en medio de la actual marea neoliberal y globalizante, sólo los individuos más competitivos de la sociedad tienen derecho a sobrevivir. Y a pesar de que se admite que las actuales políticas económicas tienen un costo social, no se reconoce que éste es cada vez mayor. No sirve producir mucho si excluímos, bajo el lema de la competitividad, a la mayor parte de los trabajadores, quienes pasan a las filas del subempleo y la pobreza. En el futuro, el planeta no podrá autoabastecerse si producimos con métodos que destruyen los limitados recursos naturales y contaminan el medio ambiente. Las políticas actuales -con su visión cortoplacista- no podrán garantizar la seguridad alimentaria de la población latinoamericana. * el autor es chileno, ex ministro de Agricultura de Chile Reportaje: Gastronomía genética Por Dalia Acosta
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