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Punto
de vista
Un reto formidable
El
reto, en nuestra sociedad global, es formidable: ¿cómo lograr el
progreso en la industrialización, la economía y el nivel de vida
sin incrementar el deterioro del medio ambiente?
El
impacto de la actividad humana en el entorno ya rebasó la escala
local. La contaminación del agua y del aire, la acumulación de desperdicios
tóxicos, la destrucción de los bosques para uso agropecuario y la
pérdida de diversidad biológica han adquirido proporciones globales.
Como
globales son los efectos causados por cambios en la composición
química de la atmósfera, por ejemplo, el efecto invernadero y el
adelgazamiento de la capa de ozono. Aunque la conciencia ambiental
es cada vez mayor, existen obstáculos de gran magnitud, como la
inequitativa distribución de la riqueza.
Sólo
una quinta parte de la población del planeta vive en países industrializados,
pero controla la mayor parte de los recursos económicos mundiales
y consume más de cuatro quintas partes de los recursos totales.
Si cada uno de los habitantes de los países en desarrollo consumiera
la misma cantidad de recursos que un ciudadano norteamericano típico,
se requerirían tres planetas Tierra para mantener ese nivel de consumo.
La
humanidad debe adoptar nuevas direcciones para que las generaciones
futuras alcancen un nivel de vida semejante al de los países industrializados
de la actualidad. Es imprescindible compatibilizar el desarrollo
económico con la preservación ambiental.
Debemos
apostar al crecimiento en la productividad, los empleos y los salarios
para elevar el nivele de vida, pero también hay que limitar el deterioro
del medio ambiente.
Y en
la búsqueda de un desarrollo sustentable, el papel de la comunidad
científica internacional es muy importante: requerimos más investigadores
de primer nivel para encontrar nuevos caminos, porque aunque la
ciencia por sí misma no pueda resolver el dilema ambiental, sí constituye
un a herramienta indispensable. equitativamente.
* el autor, nacido en México, es Premio Nóbel
de Química 1996
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