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| Reorientar el modelo "En la esfera del medio ambiente, está pasando con las mujeres lo que sucedió en el sector agropecuario hace unos treinta o cuarenta años: su papel era invisible", sostiene en diálogo con Tierramérica Cecilia López Montaño, ministra de Medio Ambiente y responsable de la política de género en Colombia. Pero esta suerte de invisibilidad de las mujeres, es decir, la falta de reconocimiento de su aporte como administradoras de los recursos y gestoras ambientales, está empezando a cambiar, sostiene. "Tal como pasó en el sector agropecuario -y lo digo porque fui viceministra de Agricultura hace diez años- hoy se están ajustando las políticas ambientales a las especificidades de las mujeres". "En el sector agropecuario se reconoce ahora que el 50 por ciento de los alimentos del mundo lo producen las mujeres. Y se incluyen sus necesidades y su contribución de manera que se diseñen políticas que tengan un verdadero impacto en la agricultura." Moverse en términos de género Más allá de los discursos, el desafío actual consiste -según López Montaño- en descubrir qué papel juegan explícitamente las mujeres en el manejo del agua, de los bosques, de los ecosistemas y, a la vez, cómo afectan los procesos insostenibles la vida de ellas y de sus hijos. Se trata de "moverse en términos de género". Es decir, de diagnosticar las diferencias entre los papeles de los hombres y las mujeres en la esfera ambiental. Según López Montaño, existen profundas inequidades en América Latina: la desigualdad, el deterioro ambiental y el no aprovechamiento de la riqueza en biodiversidad. "Si queremos ser honestos, ningún latinoamericano está satisfecho con lo que pasa en la región", sostiene. "Algunos países han logrado el crecimiento económico, pero con costos aún grandes: injusticia social, inestabilidad política". Por ello, está convencida de que la región debe trabajar por cambiar la orientación de un modelo de desarrollo que "privatiza la ganancia y socializa las pérdidas". "Debemos buscar un nuevo modelo, uno que se asiente sobre el reconocimiento de las especificidades de género y de la equidad del 50 por ciento de los hombres y el 50 por ciento de las mujeres". "Porque -asegura- es en gran parte gracias a la experiencia de las mujeres en el manejo de la riqueza natural, que ahora podemos pensar en nuevos caminos hacia el desarrollo". Próximo artículo:
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