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Análisis Cuestión de alianzas Por Julio Burbano y Roberto Messias
los organismos de salud y ambiente: dos sectores divorciados que deben unirse En América Latina hay dos sectores de la administración pública que, por su sentido social, tienen una absoluta necesidad de juntarse: los órganos de salud y los de medio ambiente. Entre ambas instituciones, existen grandes diferencias. En primer lugar, las de salud figuran entre las más antiguas del continente, tanto como las de justicia o de relaciones exteriores. Las ambientales, en cambio, surgieron apenas en los años 70 y 80 cuando, desafortunadamente, los recursos para las inversiones públicas escaseaban. Un vistazo al panorama regional indica que algunos organismos de salud se han debilitado porque se desactualizaron, mientras que los de medio ambiente son todavía débiles por ser de reciente creación. Aun así, la salud llega a los lugares más distantes, a través de hospitales o campañas de vacunación, en tanto los organismos ambientales no han tenido tiempo de "enraizar" y se limitan a funcionar generalmente en capitales, con plantillas pequeñas de trabajadores y medios. Otra distinción entre los dos es que la salud es concebida como "cuestión de especialistas" y prescinde de sociólogos, antropólogos, ingenieros y otros profesionales. En cambio, el medio ambiente es tratado como un ámbito ecléctico, globalizante, donde todos se creen aptos para opinar. Estos contrastes han provocado que la unidad administrativa ambiental sea el eslabón más flojo de los organismos de salud -se convierte en lo débil de lo débil-, y que la salud sea raramente tenida en cuenta en los de ambiente. Mientras tanto, los otros ministerios ignoran a los dos. Sin embargo, también se registran semejanzas. Ambos son proveedores de servicios públicos, pero carecen del mínimo de recursos financieros para ejecutar sus tareas, pues son afectados por los reiterados cortes de inversiones públicas. Además, su mal funcionamiento afecta en especial a los sectores más pobres de la sociedad, pues los ricos pagan hospitales privados, compran agua purificada, construyen barrios limpios para instalarse o descansan los fines de semana para restituir su salud mental y física. Para los desamparados son desafíos constantes la falta de asistencia médica, la transmisión de parásitos a través de las aguas de los albañales o las enfermedades pulmonares. Tres pilares Ahora, más que nunca, es necesario que las instituciones de salud y medio ambiente se unifiquen para diseñar una estrategia que responda a tres grandes desafíos de la humanidad: 1.- Cómo hacer que la gestión ambiental obtenga recursos para solucionar el dramático problema de la salud humana, que sólo puede ser completa en un ambiente saludable. 2.- Cómo usar las estructuras de la salud pública para concientizar al pueblo acerca de que el ambiente es básico para lograr una salud verdadera. 3.- Cómo elaborar una estructura que sea competente, sustentable, responsable y democrática para que ambos sectores propicien juntos los servicios para los cuales fueron creados. El fortalecimiento de los organismos de salud y ambiente debe sustentarse en la participación armónica del sector privado, los organismos no gubernamentales, la comunidad y la academia. La participación del pueblo en forma cada vez más activa es esencial. La población debe exigir a sus autoridades programas de desarrollo sostenible. Asimismo, debe promoverse el uso de la información mundial, la educación ambiental, una investigación apropiada, la actualización de la academia y el control de las ONG. Una idea muy en boga a nivel regional es la mayor presencia del sector privado en la gestión sanitaria y ambiental, mediante financiación, construcción, operación y mantenimiento de infraestructura, pero esto debe hacerse bajo un estricto control estatal. Es indispensable, por ello, que las instituciones de salud y de medio ambiente se consideren en la planificación física, financiera e institucional, ya que ambas buscan el bienestar de la población. * Los autores son: Julio Burbano (colombiano), ex director del Organismo de Acueductos y Alcantarrillados de su país, y Roberto Messias (brasileño), ex secretario de Medio Ambiente de su país. Próximo
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